En el vibrante escenario cultural de Córdoba, España, se destaca la figura de Duncan Shaw, un notable ingeniero de minas y empresario nacido en Londres el 19 de abril de 1819 y fallecido en Córdoba el 7 de junio de 1885. Su legado trasciende su destacada labor como impulsor de la creación de una fábrica de gas en la ciudad y como socio fundador del prestigioso Círculo de la Amistad. Shaw también se destacó por su valiente defensa de la libertad religiosa, un tema que desencadenó una ferviente polémica en la ciudad.
La vida temprana de Duncan Shaw estuvo marcada por su crianza en Westminster, Londres, donde su padre, John Shaw, regentaba una fábrica de galletas en la calle Charles Street. De los numerosos hermanos 
La influencia de Duncan en Córdoba se hizo patente desde sus primeras incursiones en España en 1845, a la edad de 26 años, cuando firmó la constitución de dos sociedades, El Padre Murillo y La Fortuna, dedicadas a la explotación de minas. En octubre del mismo año, Shaw y otros inversionistas adquirieron 30 minas para su explotación en Belmez y Fuente Obejuna. Estas fueron las primeras operaciones que realizó en la península ibérica, que marcaron el comienzo de muchas otras.
Durante la década de 1850, Duncan Shaw adquirió una fundición de plomo, aparentemente al Conde de Zamora de Riofrío. Además de sus logros empresariales, Duncan fue un impulsor clave en la creación de una fábrica de gas en la ciudad de Córdoba. También se distinguió como socio fundador del Círculo de la Amistad, una institución cultural y social destacada en la región. Además, Shaw asumió el cargo de vicecónsul de Inglaterra en Córdoba, lo que subraya su importancia tanto a nivel local como internacional.
El 26 de febrero de 1861, Shaw inauguró una notable fábrica de producción de plomo conocida como Pozo Ancho, ubicada cerca del Arroyo de las Piedras. Su visión empresarial también se extendió al ámbito ferroviario, convirtiéndose en un destacado promotor de los ferrocarriles en Andalucía. De hecho, sus contribuciones en esta área son ampliamente reconocidas y se reflejan en las cartas que envió al director del Diario de Córdoba sobre el trazado del ferrocarril en la región. Según la profesora María Soledad Gómez Navarro, Duncan Shaw es considerado el personaje más influyente en la historia del ferrocarril en esta área.
No obstante, es su postura intransigente en defensa de la libertad religiosa lo que ha dejado una marca indeleble en la historia de Córdoba. El 5 de enero de 1869, Shaw publicó un manifiesto en el Diario de Córdoba informando a la ciudadanía sobre la existencia de la libertad de culto en España y, por ende, también en Córdoba. Cuestionó la estrecha relación entre la Iglesia y el Estado, la infalibilidad de los papas y destacó las similitudes entre la religión católica y la protestante. Su posición se conoció como «la posición Duncan».
La ciudad respondió enérgicamente a sus «manifestaciones heréticas», impulsada por la jerarquía religiosa y orquestada por la élite más conservadora. A pesar de no ser un pastor evangélico, Duncan Shaw se convirtió en un defensor adelantado de la libertad religiosa. Estableció escuelas tanto para niños como para niñas, escuelas nocturnas para adultos e instrucción dominical para todos. Celebraba los cultos semanales en la sala de clases y siempre mostraba respeto, apertura y tolerancia hacia las prácticas católicas de su entorno.
La Glorieta de Duncan Shaw, ubicada en el Polígono de Chinales, es un testimonio duradero de su legado, así como de la fábrica Pozo Ancho y del cementerio protestante que él creó. Tras su orden de derribo por parte del alcalde Antonio Cruz Conde en 1959, el cementerio fue trasladado al anexo del cementerio católico de San Rafael. https://www.cordobahoy.es/articulo/la-ciudad/efemerides/20191226101528071547.html
En resumen, Duncan Shaw fue un hombre de múltiples facetas: ingeniero de minas, empresario visionario y defensor ardiente de la libertad religiosa. Su influencia en Córdoba se extendió a través de su actividad empresarial, su apoyo a la cultura y su lucha por los derechos individuales. Su legado perdura en la memoria de esta ciudad andaluza y su nombre sigue siendo sinónimo de valentía y progreso.




0 Comentarios